La industria frutícola chilena suma un nuevo jugador de alto rendimiento con la ciruela Queen Elsa cv., una variedad sudafricana que se consolida como referente por su extraordinario potencial productivo, atributo que la posiciona con fuerza en el mercado.

En múltiples ensayos comerciales, Queen Elsa cv. ha demostrado un rendimiento que sorprende incluso a productores experimentados. Su productividad constante, acompañada de una fruta visualmente atractiva y de calibre uniforme, la convierten en una alternativa estratégica para quienes buscan seguridad en kilos y competitividad en sus huertos.

Un aspecto que destaca de esta variedad es su buen balance de azúcar y acidez a salida de post-cosecha. Esta acidez inicial alta (en mediciones entre 1 a 1,5 % de ac. málico) le otorga una ventaja clave: lograr una vida de post‑cosecha prolongada de hasta 40 días. Esta característica permite que la fruta mantenga su calidad durante largos trayectos hacia los destinos más lejanos y exigentes, asegurando que llegue en condiciones óptimas.

Más allá de los números, Queen Elsa cv. representa una oportunidad para diversificar en plantaciones de carozos: una ciruela muy productiva que no solo cumple con las exigencias de exportación, sino que también abre nuevas oportunidades de diferenciación para la fruta chilena, en un escenario global y de márgenes estrechos.